lunes, 3 de diciembre de 2012

Siempre la misma piedra...

¿Qué más puedo decir? ¿Qué más puedo hacer? Lo he intentado, pero no parece ser suficiente. Sabes perfectamente lo que pienso, pero yo no me aclaro contigo. Hay veces que creo ser especial, alguien querida, alguien necesaria. Otras simplemente me siento una más del montón que caen en las redes del típico Don Juan. Hay veces que cansa ¿sabes? Me cuesta mucho levantarme tras las caídas a pesar de que toda mi vida llevo cayéndome por culpa del mismo tipo de piedra. Una piedra que engancha, que se te mete dentro del alma y nunca quiere salir, una piedra mortífera que no hace más que consumirte hasta el último aliento. Hay veces que pienso que soy un imán para ese tipo de piedras; otras, pienso que soy yo la que las busca para poder así caer, sufrir del dolor y volver así a repetir la historia de mi vida.
¿Por una vez no puedo encontrarme con alguien que de verdad me quiera? Alguien que me sonría en mis peores momentos, alguien que se sacrifique por mí y perdone mis más tontos errores. Alguien que confíe, que me espere, que sueñe conmigo, que me anhele y que me entregue todo su amor cada vez que nos vemos. Sé que pido mucho o quizás no. ¿Quién sabe? A lo mejor es que no busco bien o simplemente me dedico a buscar al de siempre. Sea como sea, TE NECESITO, necesito de tu amor y tus caricias. Necesito que me digas TE QUIERO, que me consueles,...
Tómate esta entrada en el blog como lo que quieras. Solamente digo que ya empiezo a estar un poco harta de lo mismo y que puede que ya sea demasiado tarde.

viernes, 30 de noviembre de 2012

prefiero equivocarme por haberlo intentado.....






 
 
 
“Prefiero equivocarme por haber intentado algo, que equivocarme por no haberlo intentado”.

Bien, su significado todos lo comprendéis, y en cierto modo creo que todos y cada uno de nosotros habremos vivido alguna experiencia más o menos importante, en la que hubiese que haber tirado de esta frase. La cuestión es… ¿por qué muchas veces no la aplicamos? La respuesta es desconocida para mí.
Todo el mundo, en el fondo, posee una fuerza de carácter, de espíritu, que a veces nosotros mismos desconocemos. Hasta la persona que se cree mas desgraciada en la Tierra tiene esa fuerza dentro. Una fuerza que nos permitiría enfrentarnos a casi toda clase de problemas, a casi todos nuestros miedos y dudas. Y si eso es cierto, ¿por qué no la sacamos a flote? ¿Por qué nos dejamos llevar a veces por las adversidades, y caemos en un estado de resignación del que luego nos cuesta salir?
¿Por qué no luchamos? Hay muchos motivos diferentes para luchar, dependiendo de la clase de problema que tengas. Puedes luchar por tí mismo, para salir adelante, para demostrarte algo, para vencer a tus miedos, luchar por los demás, por los derechos, por la justicia, por la persona a la que quieres… simplemente, luchar por lo que te importa.
No hablo de manifestaciones contra el hambre, contra la corrupcion, contra la violencia… eso es llevar lo que estoy diciendo, pero a un grado superior, algo que deberíamos hacer también todos. Simplemente, hablo de luchar por las cosas que nos parecen significativas de nuestra vida cotidiana. Hablo de no ver pasar las cosas sin actuar, de no ser espectadores de nuestra propia vida, de no resignarte por las cosas malas que te ocurran… Piensas que te encuentras muy mal… pero seguro que en el mundo, hay alguien que está peor que tú. ¿Crees que la vida es demasiado dura? Pues está claro que nadie te va a regalar nada, pero no por ello debes desanimarte cuando te encuentres un problema. La gente mas fuerte que encontrarás en tu vida, se han hecho así, a base de superar problemas y situaciones adversas. A los problemas hay que mirarles fijamente a los ojos, decirles “Aquí estoy yo”, y enfrentarte a ellos con toda tu furia. Porque al fin y al cabo, la satisfacción será mayor, cuando eres tú quien pone la iniciativa para derrotar a la adversidad, que cuando te la brindan en bandeja, ya derrotada.
Si no luchas por lo que te importa, estás perdido… porqué te dejarás pisar, te dejaras vencer, y dejarás que pasen ante tí y se escapen cosas que podrían haber sido realmente excepcionales.
De ahí, y volviendo de nuevo al principio del tema… Si intentas las cosas, a veces saldrán, y otras veces no… pero al menos, tendrás la satisfacción de que has hecho todo lo humanamente posible por encontrar una respuesta. Si no lo intentas… lo único que quedará en tu cabeza, quién sabe si durante un tiempo o durante toda la vida, serán remordimientos, y el clásico… “Y que hubiera pasado si…”
Sólo quiero añadir unas palabras de agradecimiento, cosa que hacía bastante que no tenia ocasión de hacer (valga la redundancia, no encontraba sinónimos), a toda mi gente, a todas esas personas importantes para mí, que en los buenos y en los malos momentos, con un pequeño detalle, hacen que aparezca una sonrisa en la cara y que durante un instante, se te alegre el corazón. Porque al fin y al cabo, vosotros, aunque no seáis conscientes de vuestra importancia, sois lo más valioso de la vida de los demás.

martes, 27 de noviembre de 2012

Reflexiones existenciales.

Pensar, en el pasado, en el presente, en el futuro..Siempre he vivido y he actuado adelantándome a los acontecimientos, no se, supongo que es porque mi padre siempre me decía, mientras jugábamos al ajedrez: "hija, antes me mover tu pieza, has de tener en cuenta que jugadas le dejarás, así, al rival". Quizá yo llevé estas palabras mas allá, aplicándolas a mi día a día continuo, actuando cautelosamente ante toda situación, intentándome meter en la mente de quien tuviese en frente, para averiguar como reaccionaria ante cada uno de mis movimientos y queriendo llevar cada situación por el camino adecuado...El problema: ¿Cuál era el camino adecuado?. Supongo, que todo lo que en mi parecían improvisaciones, solo era la rutina de mi mente, que cada noche se plantea cientos de diversas situaciones ante las que, antes o después, habrá de enfrentarse...¿Que como he llegado a esta conclusión? Ni idea, sinceramente, no tengo ni idea...En ocasiones, mi mente actúa mucho más rápido de lo que yo puedo llegar a comprender y me deja así, en evidencia, con una verdad lanzada al aire sin el consentimiento previo de mi razón lógica. No se si esto es bueno o malo, no se hasta que punto puedo considerarlo virtud o defecto...La verdad, es que es una extraña sensación la que se siente cuándo eres una mera marioneta, manejada por algo tuyo, de lo cuál sólo conoces un 10 por ciento de su poder...Te hace plantearte si lo que decimos "sin pensar" o "espontáneamente", es de verdad, tan improvisado como parece. Todos nos hemos disculpado alguna vez diciendo: "Lo siento, lo dije sin pensar, no es lo que siento de verdad...". Yo creo que es todo lo contrario, las cosas que decimos y no sabemos por que lo hacemos, tienen detrás toda una red de entramadas razones que apoyan firmemente la actitud tomada ante una determinada situación, otra cosa es que no podamos o, incluso, no queramos entender tales razones. La mente tiene un gran poder, puede hacerte ver lo que no existe, así como hacerte ignorar lo evidente, puede torturarte cada día, así como hacerte sentir rebosante de felicidad, sin motivos aparentes...Puede atormentar tu cabeza con continuos cambios de ánimo de un modo espectacular. Y no, no puedes luchar contra tu mente, no puedes llorar por algo que ella no crea necesario (de ahí viene la aparente insensibilidad de una persona), como tampoco puedes evitar decir algo que realmente sientes...Entonces: ¿De dónde nace la incoherencia del ser humano? Si la mente nos hace hacer lo que de verdad queremos, ¿por qué sigues dando vueltas, una y otra vez, a la misma situación? Para aquellos que creéis tener todo controlado, os lo dedico, empezando por mi.

lunes, 26 de noviembre de 2012

El error de mi vida...

Un error tonto, un error evitable, un error que me hace darme cuenta de lo mucho que me importabas y lo mucho que he perdido. Se que es difícil arreglarlo, por no decir casi imposible. Pero siempre queda la esperanza de que todo se arregle y podamos conversar, podamos desfogarnos y podamos confesar. Nunca, nunca, nunca me he sentido tan mal por alguien. Será por algo o puede que no, pero algo ha cambiado en mi. Quiero, es más, necesito explicar y que me expliquen. Necesito que este error se olvide...

sábado, 24 de noviembre de 2012

Lagrimas de sangre y odio...

He decidido realizar una publicación fuera de lo normal, ésta, irá firmada. ¿Sabéis esa sensación de asco, decepción, desprecio y rabia que se siente hacia una persona? Si, supongo que todos la hemos sentido alguna vez, en mayor o menor medida, pero alguna vez...Hoy he sentido algo que nunca antes había sentido; arrepentimiento. Si amigos, siempre he opinado que arrepentirse de algo que ya esta hecho es una estupidez pues, por mucho que te arrepientas, nada va a cambiar...Pero hoy, me han hecho darme cuenta que si, puedes arrepentirte y, por primera vez, he querido dar marcha atrás en el tiempo para eliminar todo, para no haberte conocido un puto 2 de Junio, para no haberte regalado mis mas sinceras sonrisas y palabras, para no haberme pasado los días pegada al teléfono, esperando la llegada de tu mensaje diario, que hacia que se me pusiese esa cara de estúpida, una estúpida feliz. Para no haber soñado contigo cada noche, para no levantarme sonriendo por el simple hecho de que esa tarde te vería, para no haberme roto la cabeza por sacarte una sonrisa, mínimo, al día. Para no haberte hablado con la sinceridad con la que nunca había hablado a nadie, para no haberte regalado cada uno de los minutos vividos junto a ti...Para no haberme quebrado la cabeza cada día que parecías ignorarme, para no haberme hecho ilusiones cada día que regresabas, para no haberme creído, como una estúpida, cada mentira que salía por tu boca, para no haber derramado una lagrima por ti, para no estar escribiendo esto con la cara empapada en llanto...Siento rabia y decepción, no por lo que hoy ha hecho que me de cuenta de todo, de toda la mentira vivida, sino por el hecho de haber desperdiciado tanto tiempo, un tiempo muy valioso...No hay peor herida que la que se hace en el orgullo, ni peor arma que la de la mentira consciente y prolongada...Eso, es irreparable. Por eso quiero decirte, se muy feliz, lejos de mi y espero, de verdad, que no vuelvas nunca. No pensé que se pudiese odiar tanto, y este odio no nace de la decepción que siento hacia ti, sino de la que siento hacia mi misma, por haberme creído una sola de tus palabras, por haber confiado en ti, por haber pensado que eras diferente...Por haber apostado y perdido, por no haber escuchado a los que ya me avisaban de antemano y por haber mantenido un foco de esperanza hacia ti, que hoy, doy gracias, por fin se ha consumido, para siempre...Se que probablemente nunca leas esto, se que seguramente, aunque lo leas no te importe, pues, es lo que tiene el fingir todos los sentimientos que decías tener...No me quedan lágrimas para dedicarte, así cómo tampoco palabras, sonrisas ni canciones...no me queda nada hacia ti mas que un adiós y un olvídame, si es que no lo has hecho ya...Y que decir, que todo esto no puede acabar mejor que con un punto y final.
Fdo: Una estúpida que confió en ti como nadie lo ha hecho nunca, como nadie lo hará nunca y más de lo que tu mismo has confiado, nunca, en ti...

jueves, 22 de noviembre de 2012

Reflexiones de una mente incoherente..

Te odio en cada despedida, te añoro en cada despertar...me siento perdida y a la vez confusa. Irme o quedarme, la incertidumbre me atormenta, quiero apagar el foco de esperanza que yace en mi interior, he probado con cerveza y whisky barato, pero ahí sigue, permanece ante toda adversidad, ante toda derrota sufrida, ante toda mirada retirada, se mantiene, imborrable cual tatuaje marcado a fuego...se mantiene, me mantengo...me muero contigo y me muero sin ti, la conclusión: Es el tiempo quién nos mata, somos nosotros los que nos atormentamos. Camino hacia delante, mirando siempre atrás por si algún día decides gritarme, pedirme que te espere. Entonces, y sólo entonces, volveré en tu busca, hasta ese momento avanzaré, contigo como lastre, escondido en un rincón de mi memoria, en un rincón de mi presente, que está ahí, presente, sentado, a la espera del día en que decida reaccionar, pero sin intervenir. No seras quién me frene al caminar, no serás quien no me permita volver a querer, no serás por quien vuelva a pasar noches en vela, llorando desconsolada. Simplemente serás, todos los días estarás presente, conviviré contigo, con tu recuerdo, pero viviré...Nada acaba contigo, nada he acabado yo...pero mi vida no está en tus manos, mi felicidad tampoco. Daría mucho y más por ti, pero no a costa de todo. Te haría feliz cada día, pero no a costa de mi...

miércoles, 21 de noviembre de 2012

mi última carta para ti...

Querido Tú:

Habrás notado estos días mi ausencia. En parte ha sido una ausencia voluntaria. Necesitaba pensar en ti, en mí misma y en eso que hemos venido llamando “lo nuestro”… No ha sido fácil, pero era un paso necesario que ha abierto la puerta para empezar a olvidarte, o mejor dicho -porque olvidarte del todo es imposible- para intentar prescindir de ti.

 
No, no es venganza ni desamor. Nunca he pagado las ausencias con la misma moneda, no. Es tan sólo cuestión de supervivencia. Este esperarte incondicionalmente pasa factura a diario ¿sabes? Y ya resulta demasiado doloroso.
No es falta de cariño, como dice la canción; tal vez la ilusión empiece a debilitarse un poco, eso sí, pero el amor sigue intacto… Sin embargo es un amor que mata lentamente en cada giro inesperado, en cada desencuentro. En cada querer y no poder…Parece que vernos supone para ti un esfuerzo titánico que requiere anular otros compromisos… es por eso que yo, desde hoy te libero de éste, que nunca fue un compromiso al uso, sino una aceptación de las dos partes de compartir algo que nos pareció sincero y sin edulcorantes.
Nos ha durado bastante tiempo, claro que siempre pudo ser mucho más. Bueno, no se trata de lamentarse por lo que pudo ocurrir, sino más bien de celebrar lo que ocurrió, que siempre será bonito de recordar.

Y si algún día las circunstancias cambian y nos dejan volver a vivir “lo nuestro”, ¿quién sabe? Tal vez vuelva a encenderse la llama que hoy se atenúa, pero que nunca se extinguirá (lo sé, lo sabemos ambos).

No te entristezcas, no me llores, no te aflijas con mi recuerdo; piensa que mereció la pena y sigue tu camino, como yo seguiré el mío, intentando sobrevivir a tu recuerdo. Al fin y al cabo, la vida es eso: tratar de superar las despedidas con las que continuamente, quien sea, nos pone a prueba…
 
Supongo, que en el fondo de mí,algo seguirá siendo tuyo para siempre.....